San Cristóbal de las Casas y su aire colonial

San Cristóbal de las Casas y su aire colonial

Autor:

20 Ago , 2014  

¿Por qué nos sorprenden los lugares que visitamos? Es una pregunta que me hice hace un tiempo y encontré la respuesta en el conocimiento y en las expectativas con que uno llega a ese lugar. En general, lo que nos sorprende es lo que no conocemos, lo que se sale de los parámetros que tenemos incorporados, lo que está fuera de lo que esperamos. Y eso nos pasó con San Cristóbal de las Casas. Nos sorprendió gratamente.

¿Por qué? Porque no teníamos mucho conocimiento sobre lo que nos íbamos a encontrar y solo llegamos con la idea que nos habían transmitido unos viajeros que nos cruzamos en la frontera con Guatemala: “Tiene un aire colonial”.

Cuando llegamos al centro de la ciudad sentí que ese aire colonial lo invadía casi todo, pero que también le daba lugar a lo indígena, a lo local. Y esa mezcla me encantó.

San Cristóbal de las Casas - Colonial e indígena

Un mundo de iglesias

San Cristóbal de las Casas tiene muchas iglesias. Muchas. Cada una con su color característico y su estilo. Una tarde decidí colgarme la cámara y salí a recorrerlas.

La Catedral, con su característico color amarillo con detalles en blanco y rojo, es el primer edificio que me llamó la atención en la plaza principal de la ciudad. Esta iglesia, con una mezcla de influencias barrocas, moriscas e indígenas, fue construida en 1528 y su primer párroco fue Fray Bartolomé de las Casas.

Pero si de estilo barroco hablamos, el mayor exponente es el Templo y ex convento Santo Domingo, construido en la década de 1540 por orden de los dominicos. La fachada de este templo me invitó a quedarme un largo rato observando con atención cada uno de sus detalles. En ellos encontré figuras ornamentales como sirenas, animales, ángeles y vegetación.

Más allá de estos dos edificios que sobresalen por sus colores y decoración, di una vuelta por el Templo de San Cristóbal Mártir, con sus colores blanco y rojo, al que llegué después de una cansadora subida escalonada; por el Templo de La Merced, blanco y amarillo; por el Templo de Santa Lucía, blanco y azul, y por el Templo y Arco del Carmen, con su color rojizo característico y detalles blancos.

San Cristóbal de las Casas - Principales Templos

Ferias, mercados y sopa de pan

Muy cerquita del Arco del Carmen me encontré con Frida, una joven de 20 años que conocí a través de una red de viajeros. Como su mamá era una especialista en la preparación de sopa de pan, uno de los platos típicos de la región, me invitó a probarla a su casa. Si bien es un plato que hace un tiempo solo se comía en las fiestas, ahora se popularizó tanto que todos lo comen en cualquier momento. Después de conversar bajo los árboles cercanos al arco, me propuso pasar por el mercado para comprar los ingredientes. Así fue que conocí uno de los lugares que más me gusta visitar de las ciudades: los mercados.

Y en San Cristóbal de las Casas hay muchos mercados. Algunos son más turísticos y están orientados al visitante, como el Mercado de Dulces y Artesanías, donde Frida me hizo probar el dulce de chilacayote, o el mercado artesanal que se organiza todos los días en los alrededores del Templo de Santo Domingo, donde me compré una hermosa cartera tejida por mujeres indígenas que pertenecían a una cooperativa. Pero también hay otros donde solo se venden frutas y verduras y a uno de ellos fuimos a buscar los ingredientes de la sopa de pan.

San Cristóbal de las Casas - Mercados y Artesanías

Una ciudad cultural

No hizo falta que pasen muchos días para darme cuenta que estaba en una ciudad cultural. Mientras caminaba por las calles aledañas a la plaza principal, descubría a cada paso un bar o un restaurante o un comercio con actividades culturales que te invitaban a participar de debates, de talleres de pintura, música y fotografía, de ferias de libros y de proyección de documentales. Yo solía recolectar todos los papeles con las ofertas culturales y elegía alguna para realizar durante la tarde. Las experiencias que más recuerdo son dos: la proyección de unos documentales sobre Nicaragua y Cuba en una pequeña sala en la parte superior de un bar, y la participación en un taller de pintura con mujeres indígenas.

San Cristóbal de las Casas - Plaza principal y callecitas

Además, la ciudad tiene varios museos importantes, como el Museo del Ámbar, el Museo de Medicina Maya, el Museo Mesoamericano del Jade y el Museo Na Bolom. Durante mi estadía en la ciudad solo visité este último y me encantó. El museo Na Bolom fue creado en 1950 con el objetivo de conservar el patrimonio del estado de Chiapas. Sus fundadores fueron el danés Frans Blom (arqueólogo) y la suiza Gertrude Duby (conservacionista y fotógrafa). Ambos se enamoraron de la cultura de Chiapas y decidieron trabajar con la gente local para conservarla. En la actualidad, en la casa funcionan un restaurante, un hotel y varias muestras, tanto de objetos como de fotografías. Además, realizan programas de reforestación y artesanías con las comunidades locales, entre muchas otras actividades. Las fotografías de Duby transmiten la esencia de las mujeres y hombres de Chiapas. Es una colección imperdible y recomendable para los amantes de la imagen.

Un centro de operaciones

Muchos visitantes llegan a San Cristóbal de las Casas para utilizar su infraestructura e instalaciones como base para recorrer otras atracciones del estado de Chiapas. Esto es así porque los alrededores de la ciudad presentan muchos atractivos que pueden visitarse en el día. Desde cascadas hasta pequeños pueblos. Uno de ellos es el pequeño pueblo de San Juan Chamula.

Uno de los últimos días de mi estadía decidí tomarme un bus local que recorrió los 11 kilómetros que separan la ciudad de este pequeño pueblo donde vive una comunidad tzotzil. La principal construcción y la que más sobresale es su iglesia blanca, con una hermosa decoración en verde y azul. No siempre ingreso a las iglesias, ya que me gusta observarlas desde afuera, pero ese día la intuición me llevó a ingresar y descubrí algo fascinante: el sincretismo religioso entre las costumbres indígenas y las católicas de los colonizadores se hacían presentes en cada una de las imágenes que había en el lugar. En su interior solo había un pequeño altar, sin bancos y con muchas hierbas y ofrendas en el piso. Me quedé sentada en un rincón observando los rituales. No quería molestar. Pasé casi una hora allí sorprendida por el sincretismo que ese pequeño lugar me estaba ofreciendo. Me estaba llevando una de las imágenes más lindas de San Cristóbal y sus alrededores.

San Cristóbal de las Casas - San Juan Chamula

San Cristóbal de las Casas, con sus calles adoquinadas, sus casas con paredes y ventanas de colores, sus techos de tejas rojas, sus hoteles y restaurantes, sus iglesias y sus plazas, se convirtió en una de las ciudades mexicanas que más me gustaron.

San Cristóbal de las Casas me sorprendió gratamente. La caminé. La observé. La conversé. La probé. La fotografíe. La disfruté.

¿Conoces la ciudad? ¿Te paso lo mismo que a mí? ¿Qué lugares recomiendas para visitar?

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Aldana Chiodi
Los papeles dicen que soy geógrafa social (profesora), periodista y editora, pero me identifico más con ser viajera, escritora y fotógrafa de viajes. Me encanta viajar, escribir, fotografiar, conocer y compartir otras culturas, llevar magia y arrancar sonrisas por el mundo junto con mi familia, en nuestro proyecto "Magia en el Camino". Soy coautora del libro de viajes "Magia es Viajar", de producción independiente. Si quieres saber más sobre mi historia, el libro y el proyecto puedes leerwww.magiaenelcamino.com.ar. También puedes visitar mi blog personal de fotografías y relatos varios:www.aldanachiodi.com

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