Mi viaje a Machu Picchu

Mi viaje a Machu Picchu

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29 Oct , 2015  

Para todo admirador de los sitios arqueológicos, hacer una visita a Machu Picchu, una de las 7 Maravillas del Mundo, es uno de los viajes que no puede faltar en la agenda. Ubicado a 2,430 metros sobre el nivel del mar, la gran ciudadela que muestra la grandeza del Imperio Inca, se deja vislumbrar entre el paisaje montañoso de la cordillera de los Andes Centrales en Perú.

El avión con la ruta Cancún-Lima llega demorado y ahora hay que esperar varias horas para el siguiente vuelo: Lima-Cusco. Me han dicho que hay que estar preparados para el “soroche” (el mal de altura) tomando un té de coca, y justo con eso nos recibieron al llegar al hotel en Cusco, ciudad conocida como la capital arqueológica de Sudamérica con justa razón. Lo que no había tomado en cuenta es que llegábamos en invierno a este destino, por lo que tendríamos unas frías vacaciones con 5°C en promedio al amanecer y al anochecer.

Plaza de Armas en Cusco-Plaza de Armas en Cusco-

Después de recorrer la Plaza de Armas de Cusco y hacer varios tours en Cusco por los sitios arqueológicos de Sacsayhuamán, Pisac, Moray, Chinchero, Pikillacta y Pukapukara, llegó el momento cumbre del viaje a Perú: el tour a Machu Picchu.

Ese día salimos muy temprano del hotel con destino a Ollantaytambo, luego de casi dos horas de camino llegamos a la estación del tren que nos llevaría a Aguascalientes, mejor conocido como Machu Picchu Pueblo. El viaje en tren es de lo más disfrutable por el increíble paisaje que se aprecia a través de los amplios ventanales del vagón que va lento, perfecto para tomar todas las fotos del escenario andino, entre montañas, volcanes, ríos, puentes y restos de ancestrales terrazas incas dispersas en la selva.
Aguas Calientes, Perú-Aguas Calientes, Perú-

Llegamos al pueblo de Aguascalientes, un pequeño sitio turístico de lo más relajado enclavado entre las montañas, que se recorre a pie fácilmente (no hay autos), el clima es cálido, hay un mercado central, tiendas de artesanías, un estadio y las Aguas Termales, ideales para antes o después de ir a Machu Picchu. Los diversos restaurantes ofrecen cocina peruana a precios accesibles, aunque también los hay con cocina internacional. Los hoteles están ocupados en su mayoría por todos los viajeros que tenemos una misma meta: Machu Picchu.

Luego de cenar en uno de los restaurantes y ver las últimas llegadas del tren por la noche con más y más pasajeros, descansamos en un hotel ubicado con vista a la vía, para madrugar al día siguiente y subir al sitio. La campana del primer tren sonó más fuerte y mucho antes de la alarma que yo había puesto. Aunque aún había neblina, vi a través de la ventana que la taquilla del autobús que sube al famoso sitio arqueológico tenía una fila de personas muy larga para la compra de boletos; había otra más corta de pasajeros que ya subían al caro y único transporte que asciende a la cima en unos ocho minutos.

Machu Picchu, Perú-Machu Picchu, Perú-

Entre polvaredas por el camino zigzagueante de terracería, íbamos en el autobús muy atentos al camino flanqueado por la cordillera, donde parece que los árboles caen encima de uno, pero no es mas que el paisaje andino que al final, muestra todo su esplendor una vez que ingresas a Machu Picchu, la ciudad perdida de los incas.

Nos recomendaron llegar temprano para apreciarlo en su máxima belleza y así fue, con las nubes “en su punto”, el sol apenas reflejándose y la ciudadela de Machu Picchu que reina majestuosa; al fondo, la “montaña joven” y vigilante del Huayna Picchu. ¿Qué más podía pedir?

Mi viaje a Machu Picchu-Machu Picchu-

El guía explica cómo fue descubierta esta ciudadela inca cuyo nombre significa “Montaña Vieja”, los detalles de su construcción a base de granito blanco y gris, y narra un poco de historia sobre sus murallas y terrazas que principalmente fueron utilizadas para uso agrícola, además de mencionar la relevancia de edificios como el Intihuatana (reloj solar), el Templo del Sol y el Templo de las Tres Ventanas. Más tarde da tiempo suficiente para hacer un recorrido por cuenta propia y por supuesto, para la toma de las clásicas selfies en el Santuario Histórico de Machu Picchu, nombrado Sitio Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Mi hijo en la zona arquelógica de Machu Pichu-Mi hijo en Machu Pichu-

Continuamos Arturo, mi pequeño Emiliano y yo, caminando por los muros de piedra ensamblados a la perfección, obras maestras de la arquitectura e ingeniería inca, edificadas con una extraordinaria precisión en un difícil entorno. Avanzamos también por las escalinatas y observamos las fuentes de agua, conectadas por canales con desagües perforados en las rocas.

Un sol que seguía brillando suave, el verde entorno rodeándonos y las famosas llamas al lado de nosotros mientras tomamos un descanso en las terrazas de Machu Picchu con vista al río Urubamba al pie de la montaña, hicieron la postal del viaje.

Zona arquelógica de Machu Pichu-Increíble zona arqueológica-

Machu Picchu hoy recibe 3,300 visitantes diarios y es uno de los sitios arqueológicos con mayor tráfico de turistas de todo el mundo. A pesar de que fue descubierta de manera “oficial” el 24 de julio de 1911 por el profesor norteamericano Hiram Bingham, la historia completa de esta ciudadela inca, que se extiende en plena selva del sureste de Perú, sin duda alguna, aún se encuentra inmersa y escondida entre las montañas…

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Nadia Pulido

Nadia Pulido

Amante de los viajes, el yoga y la onda zen. Con un hijo en brazos, intento recorrer y aprender del mundo.

Machu Picchu, Perú

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